Cambios.
Nadie puede engañarme mejor que yo, pero estoy cansada de mentiras que solo me traen dolores de cabeza. Así que he dejado de hacerlo, forma parte de mi parte nueva, no mentir al mundo, pero sobretodo no mentirme a mí misma.
Aún no habéis tenido tiempo de notarlo, pero nada es como siempre, yo no soy la misma que hace unas semanas, todas las piezas encajaron de golpe y mi corazón y mi cabeza entraron en razón, un eclipse, los dos fueron uno. Des de entonces nada ha sido como antes, ni mis pensamientos, ni mis ideas, ni mis acciones, ni siquiera, y siento angustia al decirlo, mis sentimientos son los mismos.
Más fuerte, menos sentimental, más indiferente, menos preocupada. No he cambiado porque alguien me lo pidiera, aunque muchos lo hacían, he cambiado por gusto, por necesidad. He dejado de autodestruirme, de aferrarme a sueños. De sueños no se vive, por mucho que otros digan, pero tampoco de amor se muere. No se necesita a nadie para vivir, pero tampoco se puede vivir sin nadie. Es cuestión de equilibrio, de encontrar el punto medio, sin pasarse, pero sin quedarse corto. No dar lo que no tienes, pero no quedarte todo lo que tengas. La clave... No pedir lo que no te pueden dar. Me ha costado entenderlo, aceptarlo y ponerlo en práctica, pero parece que puedo hacerlo.
Gracias por ayudarme a cambiar, por enseñarme a ver las cosas como son, a entenderos. Sobretodo gracias a ti por tanto tiempo de paciencia, ahora sí que puedo decirte que no volveré a fallarte, ni a hacer que te enfades por mis tonterias, no te pediré más de lo que me puedas dar porque he entendido que por el hecho de que no me quieras como yo quisiera que lo hicieras, no significa que no me quieras con todo lo que tienes, o puedes.Y creo que eso ya es mucho.
Se empieza por un pequeño cambio visible, un nuevo look, y se llega a un cambio total que a simple vista no se ve.
Comentarios
Publicar un comentario
Pensar un poquito, aunque no estéis acostumbrados