Sobredosis.

ATENCIÓN, llamada de emergencia. 
Tenemos un tres uno uno uno cero, traigan rápido una camilla para dos, y preparen una habitación con vistas a la playa. Llamen al servicio de habitaciones y que suban sin distraerse un par de copas de champan, que tenemos una enferma que celebrar. 
Diagnostico: Sobredosis. Sobredosis de él. De besos. De abrazos. De caricias. Sobredosis de miradas de complicidad y de sonrisas tontas.
Es hora de hacer reposo, no se mueva de la cama, que enseguida llega su medicina. 
Aquí esta, no lo desgaste mucho, y trate de recuperarse lo más lento posible, disfruten a solas...

... y el médico se fue. 
Nos ha dejado solos, que inconsciente, no sabe lo que hace. Estoy saturada de ti, y te trae aquí como mi medicina. ¡Que locura!... O tal vez no. Quizás es lo que necesito, más y más de ti. Nunca había estado enganchada a nada, de hecho sabes que odio el tabaco, aunque me llames fumadora y que si estoy enganchada al ordenador, es por ti. Pero esto es totalmente nuevo. Sabes que no me cansaría de pelearme contigo, ni de insultarte. Es un vicio del que quiero morir de sobredosis, me gusta esta inyección diaria de cariño, de peleas, de risas, de besos y caricias. De tonterías y de cosas solo de los dos. 
Y aquí estamos, los dos, a solas en una habitación, será mejor que aprovechemos y hagamos caso al médico, así que ven, ayúdame a recuperarme de esta sobredosis, pero muy lento, que no quiero que esto acabe. 

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Pensar un poquito, aunque no estéis acostumbrados

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