Ciao baby.

Ahora mismo me iría. Darme un billete de ida sin vuelta, un billete con destino pero sin origen. Abrirme todas las puertas y cerrarlas de nuevo en cuanto las cruze. Cerrar vuestros ojos para no verme por última vez. Recordar esa sonrisa inexistente y olvidar las lagrimas que intentan salir de mis ojos pero que la barrera del orgullo detiene. (Sí, el orgullo ahora también tiene barrera.)

No me detengas, ahora ya no hay tiempo. Me has dado motivos para quedarme, pero yo me he inventado unos cuantos más para irme. Me has dado todo lo que podías darme, pero no me basta, no me sirve. Necesito más, llamalo ambición aunque yo le diría necesidad. No llevo maletas, lo único que necesito lo llevo siempre conmigo y además ninguna maleta sería lo suficiente grande como para guardar un corazón tan lleno como el mío, ni tantos pensamientos como los que se desbordan en mi cabeza. Sí, lo primero que haré cuando este lejos viviendo será montar una estantería, de las del Ikea, de esas que hace falta ingenio e imaginación para montarlas y allí ordenaré todo lo que no me cabe aqui. Eso, no me eches de menos, sé que no va a ser facil, porque no encontraras a nadie como yo, y si la encuentras lo único que hará sera recordarte que ya no estoy. No te conformes con poca cosa, sabes que te mereces mucho, mucho más de lo que yo te pueda dar, no te conformes con tres sonrisas simples, con cuatro pellizcos y con dos ojos que brillen con el sol, aunque ningunos brillaran más que los mios cuando te miro. No te pido una oportunidad más, ni escribo esto para que te des cuenta de lo que pierdes no, lo escribo para que te des cuenta de lo que ganas. Yo tiro la toalla, así que ganas tu libertad, ganas todos los minutos perdidos conmigo, las sonrisas arrebatadas y por supuesto ganas cariño que regalar.

Esto no es un hasta luego y un hasta pronto mucho menos. Espero que tardemos en vernos, que tardemos mucho, tanto que cuando nos veamos no te acuerdes de mi, que yo finjiré que no me acuerdo de ti.

Comentarios

Entradas populares