Lobas.
Sí, somos lobas. Cansadas de tanto cazador cazado, de tanta caperucita imbécil y de tanta abuela desagradecida. Yo me voy, dejo los cuentos para niños sin sueños y voy a vivir mi propia historia. Mi propio cuento. Un cuento donde no hay final feliz, porque por ahora no hay final. Y no seré la princesa (demasiadas con falsas coronas), ni la caperucita (demasiadas mosquitas muertas), ni uno de los tres cerditos (que suficientes cerdos hay ya), seré la loba. La loba que se los quiere comer a todos sin dejar ni los huesos. La loba que va a soplar para dejarles sin nada (de ropa, de autoestima, de dignidad, de autosufiencia y sin ganas de molestar). La loba que esta cansada de ser oveja. La loba que va a ser mala.
Me voy a comer el mundo, junto a ella. Vamos a empezar a ser lobas.
Sigilosa al pasar, esa loba es... especial.
Sigilosa al pasar, esa loba es... especial.
PD_ Tú ya me entiendes. No voy a dar explicaciones del texto, cada uno que lo entienda de la manera más equivocada que quiera.
Es cortito, pero la misma persona que me ha inspirado és la qué me dijo que se enfadaría si no renovaba amenudo, así qué no hay más que decir.
ResponderEliminarUoooo! Me encanta(L)
ResponderEliminarPero te olvidate de una clase de mujer: la mujer garrapata, esa clase de mujer que se engancha a los cerdos más cerdos, esa clase d mujer que a veces dudo que se le puedqa denominar mujer.
Y bueno así me gusta, sigue escribiendo twiin. Un besoo. Nos vemos!
Tequiero lobitaaa!